martes, 3 de marzo de 2009

Ba Kua: Otras propiedades, imágenes, símbolos...

Ba Kua, las ocho mutaciones que forman el fundamento del I Ching representan el movimiento cíclico de toda existencia. Cada signo desempeña una función distinta así como una cualidad, una parte del cuerpo...

Leemos en El libro de las Mutaciones. I Ching. Libro II: Discusión de los trigramas pag.360

Las cualidades:
Lo Creativo es fuerte, lo Receptivo es abnegado, lo Suscitativo significa movimiento. Lo Suave es penetrante, lo Abismal es peligroso. Lo Adherente significa dependencia. El Aquietamiento significa detenerse. Lo Sereno significa alegría.

Los animales simbólicos:
Lo Creativo actúa en el caballo, lo Receptivo en la vaca, lo Suscitativo en el dragón, lo Suave en el gallo, lo Abismal en el cerdo, lo Adherente en el faisán, el Aquietamiento en el perro, lo Sereno en la oveja

Las partes del cuerpo:
Lo Creativo obra en la cabeza, lo Receptivo en la cavidad del vientre, lo Suscitante en el pie, lo Suave en los muslos, lo Abismal en el oído, lo Adherente (el resplandor) en el ojo, el Aquietamiento en la mano y lo Sereno en la boca.

La familia de los signos primarios:
Lo Creativo es el cielo, por eso se le llama el padre. Lo Receptivo es la Tierra, por eso se le llama la madre. En el signo de lo Suscitativo busca ella por primera vez la fuerza de lo masculino y concibe un hijo... por eso se le llama el hijo mayor.
En el signo de lo Suave busca lo masculino por primera vez la fuerza de lo femenino y obtiene una hija... por eso se le llama la hija mayor.
En lo Abismal busca ella por segunda vez y concibe a un hijo. Por eso se le llama el hijo del medio.
En lo Adherente busca él por segunda vez y recibe una hija. Por eso se le llama la hija del medio.
En el Aquietamiento busca ella por tercera vez y concibe a un hijo. Por eso se le llama el hijo menor.
En lo Sereno busca él por tercera vez y concibe a una hija. Por eso se le llama la tercera hija.

Otros símbolos:
Lo Creativo es el Cielo, es redondo, es el príncipe, es el padre, es la piedra nefrítica (jade), es el metal, es el frío, es el hielo. Es el rojo profundo... es la fruta de los árboles.

Lo Receptivo es la Tierra, es la madre, es tela, es la marmita, es la ahorratividad, es uniformemente llano, es un ternero con la vaca, es un gran carruaje, es la forma, es la cantidad, es el tronco. Es la tierra negra.

Lo Suscitativo es el trueno, es el dragón, es amarillo oscuro, es el extender, es una gran carretera, es el hijo mayor, es decidido y vehemente, es bambú verde, es junco y caña... Entre las hortalizas significa las leguminosas. Finalmente es lo fuerte lo que prospera en opulencia.

Lo Suave es la madera, es el viento, es la hija mayor, es el tendel, es el trabajo, es lo blanco, lo largo, es lo alto, es progreso y retirada, es lo indeciso, es el olor... Finalmente es el signo de la vehemencia.

lunes, 2 de marzo de 2009

Ciclo del Cielo Anterior o Secuencia Premundana

Las ocho mutaciones están sometidas a las fuerzas Yang y Yin, por lo tanto están en continuo movimiento interno evolucionando hacia otra mutación en un continuo ciclo determinado a su vez por las dos fuerzas universales.

El orden de las mutaciones es diferente según contemplemos los efectos de la fuerza Yang o de la Yin y tendremos dos ciclos diferentes que están “entreverados”, como transluciéndose el uno en el otro, de manera que si analizamos un ordenamiento determinado, el otro se presenta de forma latente.
El Ciclo del cielo anterior o Secuencia premundana, es el ciclo Yang, rige los fenómenos en sus comienzos energéticos, antes de su manifestación en la tierra.
El I CHING, dice:
Cielo y Tierra determinan la dirección. La Montaña y el Lago mantienen la unión de sus fuerzas. El trueno y el Viento se excitan mutuamente. El Agua y el Fuego no se combaten entre si. Así se sitúan entreveradamente los ocho signos(trigramas).[ I Ching: Libro II: El Material: discusión de los trigramas. Pag. 352]
En este texto se nombran los trigramas por su imagen, relacionando los ocho signos primarios en secuencia de a pares; un orden que, de acuerdo con la tradición, se remonta a Fu Hsi, a esta secuencia se le da el nombre de Secuencia del Cielo Anterior o Secuencia Premundana.
Así se sitúan entreveradamente los ocho signos (trigramas). La cuenta de lo que sucede y se desvanece, se basa en el movimiento hacia delante. El saber lo venidero se basa en el movimiento retrógrado.[ I Ching: Libro II: El Material: discusión de los trigramas. Pag. 352]

El entreverarse de los signos significa también, que se ponen en movimiento. Describe dos movimientos: hacia delante, es decir, expansivo que empieza en lo Creativo y termina en lo Receptivo donde se sitúan las acciones que se están manifestando, el presente: lo que sucede y se desvanece; sería lo Yang hacia lo Yin. El otro movimiento es retrógrado, hacia atrás, es la representación de lo venidero, como fruto que se recoge de la siembra anterior; es el Yin que se dirige hacia el Yang.

El Trueno obra el Movimiento, el Viento la disolución, la Lluvia el humedecimiento, el Sol obra el calentamiento; el Aquietamiento obra la detención, lo Sereno obra el regocijo; lo Creativo obra el dominio, lo Receptivo obra la conservación.

[I Ching: Libro II: El Material: discusión de los trigramas. Pag. 354]

Aquí se muestran las fuerzas de los ocho signos primarios simbolizadas en sus efectos sobre la naturaleza. Los cuatro primeros signos se nombran por sus Imágenes, y los cuatro últimos según sus Nombres.

Se observa que los nombres de los cuatro primeros, El Trueno, el Viento, la Lluvia y el Sol, designan con sus imágenes a las fuerzas naturales que actúan en lo temporal, mientras que los otros: el Aquietamiento, lo Sereno, lo Creativo y lo Receptivo, aluden a estados que se producen en el curso del año.

Este enunciado se representa en el anterior diagrama.
Ch’ien, el Cielo y K’un, la Tierra determinan el eje de orientación Sur-Norte, teniendo en cuenta que en China el sur se representa arriba.
Ken, la Montaña y Tui, el Lago y nos da la imagen del beneficio que recibe la montaña con la humedad proveniente de la evaporación del lago.
Chen, el Trueno y Sun, el Viento se refuerzan mutuamente al surgir; el trueno es la consecuencia del rayo, imagen de la chispa que enciende la vida que provoca un movimiento que aviva el viento como imagen del movimiento.
Li, el fuego y K’an, el Agua no se combaten entre si, de manera que colaboran para una misma función. Aquí se describe el Ciclo de la existencia anterior a su manifestación, en este orden premundano, el agua colabora con el fuego para sostenerse en recíproco equilibrio.

En el Ciclo del Cielo Anterior, el grado de poder de cada modelo energético lo simboliza también, el lugar que cada uno ocupa en el conjunto representado por el parentesco familiar de los signos:

El Padre y la Madre forman el eje central, Sur-Norte cuya imagen se corresponde con el verano e invierno respectivamente.
El Hijo Mayor a la derecha de la madre y la Hija Mayor a la izquierda del padre determinan los ejes intermedios que representan el Sureste y el Noroeste.

El Hijo y la Hija del medio, momento de máximo equilibrio entre las fuerzas de Lo Luminoso y de Lo Oscuro, determinan también la imagen de las estaciones otoño y primavera y las direcciones Este-Oeste.

El Hijo menor, la Montaña y la hija menor, el Lago, se influencian mutuamente.

En la disposición premundana, las fuerzas siempre ejercen sus efectos en antinomias apareadas:

El Trueno, la fuerza eléctrica, despierta las semillas del año viejo. Su elemento complementario, el Viento, disuelve la rigidez del hielo invernal.

La Lluvia humedece las semillas de modo que puedan germinar; su contraparte, el Sol, provee del necesario calor (por eso el Fuego y el Agua no se combaten entre si).
A continuación entran en juego las fuerzas de curso retrógrado:
El Aquietamiento frena una nueva expansión; comienza la siembra. Su contraparte, Lo Sereno, motiva las alegrías de la cosecha y luego llegan, como conclusión, las fuerzas directivas:
Lo Creativo que representa la gran ley de la naturaleza y Lo Receptivo que muestra la conservación, el dar albergue en el regazo materno, a lo cual todo vuelve una vez concluido el ciclo de la vida.

En una época posterior, se relacionan los ocho estados mutacionales siguiendo un ordenamiento diferente y recibe el nombre de Secuencia del Cielo Posterior u Orden intramundano , atribuido al rey Wen, que modifica sensiblemente el orden anterior de los signos, que además, quedan desprovistos de su relación de pares y se muestran en la secuencia temporal de su manifestación en el curso cíclico del año.

domingo, 1 de marzo de 2009

Ciclo del Cielo Posterior u Orden intramundano

El rey Wen relaciona los ocho estados mutacionales siguiendo un ordenamiento diferente al "Ciclo premundano" y recibe el nombre de Secuencia del Cielo Posterior u Orden intramundano, donde se modifica sensiblemente el orden de los signos que además, quedan desprovistos de su relación de pares y se muestran en la secuencia temporal de su manifestación en el curso cíclico del año.

En el Libro de las Mutaciones se hacen varias referencias a esta secuencia de los signos primarios:

Dios se muestra al surgir en el signo de lo Suscitativo; hace que todo sea pleno en el signo de lo Suave; deja que las criaturas se perciban mutuamente en el signo de lo Adherente (de la luz) ; hacen que mutuamente se sirvan en el signo de lo Receptivo, da alegría en el signo de lo Sereno, lucha en el signo de lo creativo; se afana en el signo de lo abismal; los lleva a la consumación en el signo del aquietamiento”

En este párrafo se da el ordenamiento del ciclo intramundano que se expone como una manifestación de lo divino, donde se ven los efectos de la Naturaleza:

Surgen y se manifiestan en el signo de lo Suscitativo. Lo Suscitativo se ubica en el Este. Llegan a su plenitud en el signo de lo Suave. Lo Suave se ubica en el Sudeste. Lo Suave significa que todos los seres devienen puros y plenos.
Lo Adherente es la claridad con la que todos los seres se perciben mutuamente con la mirada. Es el signo del Sur...
Lo Receptivo significa la Tierra. Ella cuida de que todos los seres sean alimentados. Por eso está dicho: “El hace que se sirvan en el signo de lo Receptivo”.
Lo Sereno es el pleno Otoño que alegra a todos los seres. Por eso está dicho: ”El los alegra en el signo de lo Sereno”.
“El combate es en el signo de lo Creativo.” Lo Creativo es el signo del Noroeste. Significa que aquí lo Luminoso y lo Oscuro se excitan mutuamente. Lo abismal significa el agua. Es el signo del Norte exacto, el signo de los afanes al que todos los seres se sienten atraídos.
El Aquietamiento es el signo del Noroeste, donde se consuma el comienzo y el fin de todos los seres.
I Ching: Libro II: El Material: discusión de los trigramas. Pag. 357

Aquí se pone en consonancia el curso del año, el curso del día y se relacionan con los puntos cardinales:
  1. Chen, lo Suscitativo, el Trueno agita la Primavera y empieza a excitarse la naturaleza con la germinación y el nacimiento. Este se corresponde con el amanecer del día. Este despertar se atribuye al signo de lo Suscitativo, el trueno, que como fuerza eléctrica mana de la tierra. Aquí se señala el Este.
  2. Sun, Lo Suave, Lo Penetrante, el Viento trae la brisa suave del aire que renueva el mundo vegetal y viste de verdor a la tierra. Esto corresponde al signo de Lo Suave, que tiene por imagen tanto al Viento, que disuelve el rígido hielo invernal, como a la Madera que se desarrolla orgánicamente. Su efecto es que las cosas fluyan hacia el interior de sus formas, se desarrollen y crezcan adaptándose hasta manifestar lo que en el germen estaba prefigurado.
  3. Li, lo Adherente, la Luz significa la culminación del año, el centro del Verano que en el día corresponde al mediodía. Aquí se encuentra el signo de lo Adherente, la Luz, donde los hombres se perciben con la mirada, toman conciencia. Dice Wilhelm que en este signo lo orgánico vegetativo se va transformando en anímicamente consciente. En este estado la naturaleza se muestra plena, las fuerzas se exteriorizan y podemos contemplar con la mirada su poder. Este signo está formado por los trazos inferior y superior de Lo Creativo y el trazo central de lo Receptivo. En el orden intraterreno se transluce el orden premundano que en el sur situaba a lo Creativo; así podemos ver en Li, lo Adherente, la Luz , al soberano Lo Creativo, Ch’ien, el Cielo, que gobierna con la mirada vuelta al Sur.
  4. K’un, lo Receptivo, la Tierra es la maduración de los frutos del campo. Es el momento de poder de lo Receptivo, la Tierra; es la época de la labor de la cosecha. La tierra ha transformado las energías recibidas y nos las devuelve con prosperidad, da lo que recibe, por eso se dice que, a su imagen, los hombres se sirven entre sí.
  5. Tui, lo Sereno, el Lago es el centro del otoño bajo el signo de lo Sereno, el Lago que conduce al año hacia su culminación tal como actúa el anochecer con respecto al día; la Alegría es el símbolo de este momento como sereno gozo de los bienes recibidos y despedida de las fuerzas luminosas que llegan a su ocaso.
  6. Ch’ien, lo Creativo, el Cielo es el momento que corresponde con un tiempo severo, de rendir cuentas de lo que se ha realizado.; desde la tierra los pensamientos retornan al cielo, a Lo Creativo; se libra una lucha, en el momento que gobierna lo Creativo es cuando la fuerza de lo Oscuro cobra máxima potencia en sus efectos externos; por eso aquí se dice que lo Oscuro y lo Luminoso se excitan mutuamente.
  7. K’an, lo Abismal, el Agua es el invierno, que representa el signo primario situado en el Norte – el sitio de la Tierra en el orden premundano-, tiene como imagen la quebrada de un valle, donde el agua no elude ningún esfuerzo para llegar a lo más profundo y todo confluye hacia su corriente; simboliza también los afanes, el esfuerzo de guardar el grano en los graneros. El invierno, en el curso del año y la noche, en el curso del día ,son momentos de recogimiento, de concentración, de interiorización.
  8. El Aquietamiento, Ken, la Montaña cierra el ciclo, tiene como imagen la montaña; aquí se une el fin de un ciclo de la vida con un nuevo comienzo; surgir y perecer muerte y vida queda simbolizado con la imagen de la semilla que porta oculta toda la fuerza que posteriormente se manifestará.

Tal como en la naturaleza, en el día, en el año, en cada vida, cada ciclo vital constituye un nexo con lo cual lo antiguo se funde con lo nuevo.

El Espíritu mora misteriosamente en todos los seres y actúa a través de ellos. Entre todo lo que mueve a las cosas no hay nada más veloz que el Trueno. Entre todo lo que inclina a las cosas no hay nada más veloz que el Viento. Entre todo lo que calienta a las cosas, no hay nada más secador que el fuego. Entre todo lo que alegra a las cosas no hay nada mas regocijante que el Lago. Entre todo lo que humedece a las cosas no hay nada más húmedo que el Agua. Entre todo lo que finaliza y da comienzo a las cosas no hay nada más magnificente que el Aquietamiento.
Por eso. Agua y fuego se complementan recíprocamente, Trueno y Viento no se perturban recíprocamente, Montaña y Lago ejercen una conjunta acción de fuerzas; únicamente así es posible la modificación y la transformación y pueden llegar a consumarse todas las cosas.

Libro II: El Material: discusión de los trigramas. Pag. 359

En el Libro de las Mutaciones se define el espiritu “como aquello que no puede ser ponderado ni medido con lo luminoso y lo oscuro”, es la parte inescrutable en el TAO, que mora en su profundidad; es lo divino que no puede ser explicado por el juego antinómico de las energías y que solo se puede honrar en silencio.

El Espíritu se manifiesta a través de todos los seres y sus cualidades son las más elevadas que se puedan observar en la naturaleza; por medio de su fuerza se manifiesta la acción de los diferentes estados mutacionales.

En este contexto se nombran la acción de los seis signos primarios derivados de lo Creativo y lo Receptivo, ya que Cielo y Tierra son las emanaciones del espíritu, dentro de las cuales surge y entra en mutación el mundo visible. Cada una de estas fuerzas actúa en una dirección determinada; pero el movimiento y la mutación solo se hacen posibles cuando las fuerzas, organizadas en apareamientos opuestos entre sí, pero sin anularse mutuamente, dan impulso al movimiento circular que constituye el fundamento de la vida en el universo.

El fundamento de la vida en el universo está comprendido en la ley del Yin-Yang, que regula las fuerzas entrantes y salientes que generan movimientos mutacionales, que responden al SENTIDO del universo comprendido en el TAO, que a su vez es una emanación del ESPÍRITU.

Lo que se puede medir en el universo está comprendido en el Tao lo que se escapa a estas mediciones es el espíritu.